miércoles, 22 de febrero de 2012

Empezar un hábito

Los hábitos que toda persona debe conocer.

Resulta increíblemente fácil caer en la trampa de la actividad, en el ajetreo de la vida, trabajar cada vez más para trepar por la escalera del éxito, y descubrir finalmente que está apoyada en la pared equivocada. Es posible estar atareado —muy atareado— sin ser muy efectivo.
A menudo las personas se encuentran logrando victorias vacías, éxitos conseguidos a expensas de cosas que súbitamente se comprende que son mucho más valiosas. Personas pertenecientes a todos los trabajos (médicos, académicos, actores, políticos, ejecutivos, atletas y fontaneros) a menudo luchan por lograr ingresos más altos, más reconocimiento o un cierto grado de competencia profesional, sólo para descubrir que su ansiedad por alcanzar la meta les ha privado de cosas que realmente importan y que ya han quedado fuera de sus posibilidades.
Cuan distintas son nuestras vidas cuando sabemos qué es lo verdaderamente importante para nosotros, y, manteniendo ese cuadro en mente, actuamos cada día para ser y hacer lo que en realidad nos interesa. Si la escalera no está apoyada en la pared correcta, cada paso que demos no hará más que acercarnos antes al lugar erróneo. Podemos estar muy atareados, podemos ser muy eficientes, pero sólo seremos también verdaderamente efectivos cuando empecemos con un fin en mente.
Si se considera con cuidado lo que se quiere que digan de uno en la experiencia del funeral, se encontrará la definición personal del éxito. Tal vez sea muy diferente de la definición que usted creía comprender. Es posible que la fama, el éxito, el dinero o algunas de las otras cosas por las que luchamos ni siquiera formen parte de la pared correcta.
Cuando uno empieza con un fin en mente, alcanza una perspectiva distinta. Al morir un amigo común, un hombre le preguntó a otro: «¿Cuánto dejó?». La respuesta fue: «¡Lo dejó todo!».

los 7 hábitos de la gente altamente efectiva.

Hábitos que forman nuestro caracter (los promeros 3)

• Hábito 1: La proactividad otorga la libertad para poder escoger nuestra respuesta a los estímulos del medio ambiente. Nos faculta para responder (responsabilidad) de acuerdo con nuestros principios y valores. Ésta es la cualidad esencial que nos distingue de los demás miembros del reino animal. En esencia, es lo que nos hace humanos y nos permite afirmar que somos los arquitectos de nuestro propio destino.
• Hábito 2: Comenzar con un fin en mente hace posible que nuestra vida tenga razón de ser, pues la creación de una visión de lo que queremos lograr permite que nuestras acciones estén dirigidas a lo que verdaderamente es significativo en nuestras vidas. Después de todo, para un velero sin puerto cualquier viento es bueno.
• Hábito 3: Primero lo primero. Como corolario del proceso de victoria privada, después de adoptar el hábito de la proactividad que permitirá asumir responsabilidad, y habiendo definido el fin que se desea alcanzar, es esencial saber cuál es el siguiente paso. Este capítulo trata sobre eso. Se sugieren herramientas y métodos de priorización. Además incluye un cuadro en el que muestra las cosas urgentes y las importantes haciendo referencia a las personas que por no priorizar tareas su vida se mantiene en constantes actividades urgentes y continuo afan haciendo de este una persona reactiva.

martes, 21 de febrero de 2012

Juramento del MVZ




Juramento Profesional

Consciente de la obligación que acepto como profesional, en este momento solemne, juro que emplearé mis conocimientos y habilidades en beneficio de la sociedad, a través de la protección y cuidado de la salud de los animales, procurando siempre su bienestar y salvaguardando la salud pública y la seguridad e inocuidad alimentarias. Me esforzaré en incrementar, dentro de lo posible, la producción animal y en conservar los recursos naturales, evitando el deterioro ecológico. Cumpliré con la legislación, los reglamentos y las normas que nos rigen. Transmitiré con generosidad mis experiencias y conocimientos a los miembros de esta profesión y a sus aspirantes. Acepto la obligación de mejorar continuamente mis conocimientos y competencias profesionales. Guardaré gratitud a mi Facultad y a mi Universidad. Me conduciré con honradez, dignidad y prudencia, observando siempre los principios éticos, a fin de llevar con honor el título de Médico Veterinario Zootecnista

Un MVZ..........


ERASE UNA VEZ UN VETERINARIO…….

Se murió un Veterinario y se fue a las puertas del Cielo; sabido es que los Veterinarios por su honestidad siempre van al cielo. San Pedro buscó en su archivo, pero últimamente andaba un poco desorganizado y no lo encontró en el montón de papeles, así que le dijo:Lo lamento, no estás en listas....

De modo que el Veterinario se fue a la puerta del infierno, le dieron albergue y alojamiento inmediatamente. Poco tiempo pasó y el Veterinario se cansó de padecer las miserias del infierno y se puso a controlar las cocinas, hizo control sanitario de las carnes y bromatología y zoonosis fueron su guía.

Con el paso del tiempo, ya tenían ISO 9000, sistema de monitoreo de cucarachas y hormigas, aire acondicionado, inodoros controlados, escaleras eléctricas, equipos electrónicos, redes de telecomunicaciones, programas de mantenimiento predictivo, sistemas de control de laboratorio, sistemas de detección de incendios, termostatos digitales, etc. y el Veterinario se hizo de muy buena reputación.

Un día Dios llamó al Diablo por teléfono y con tono de sospecha le preguntó: ¿Y qué..... Cómo estáis por allí en el infierno?

- ¡¡Estamos a toda Madre! Tenemos ISO 9000, sistema de monitoreo, aire acondicionado, inodoros controlados, escaleras eléctricas, equipos electrónicos, Internet, etc. Oye, apúntate mi dirección de e-mail, es: eldiablofeliz@infierno.com ... Y no sé cuál será la próxima sorpresa del Veterinario.

- ¿Qué?, ¡¿QUÉ?! ¿TIENEN un Veterinario allí?? Eso es un error, nunca debió haber llegado ahí un Veterinario. Los Veterinarios siempre van al cielo, eso está escrito y resuelto ya. ¡Me lo mandas inmediatamente".

- ¡Ni loco!. Me gusta tener un Veterinario de planta en la organización... Y me voy a quedar con él eternamente.

- Mándamelo o...... ¡¡TE DEMANDARÉ!!...

Y el Diablo, con la vista nublada por la tremenda carcajada que soltó, le contestó a Dios: “Ah ¿¿Sí?? ...y por curiosidad... ¿DE DÓNDE VAS A SACAR UN ABOGADO? si todos están aquí!!”

¡¡HAY QUE ENTENDER A LOS VETERINARIOS, AMARLOS, BENDECIRLOS Y DARLE GRACIAS A DIOS POR HABERLOS CREADO!!

TEMA DEl DÍA

Trabajo en Equipo




Empezar con un fin en mente

Empezar con un fin en mente significa enfocar mi rol como hijo, compañero, hermano, empleado y mis otros roles en la vida, teniendo claros mis valores y mi orientación.
Puedo actuar con integridad. No me veo obligado a reaccionar ante las circunstancias, guiado por emociones momentáneas. Puedo ser verdaderamente proactivo, verme impulsado por valores, porque mis valores ya están definidos. Nuestro ambiente personal también está cambiando a ritmo acelerado. Ese cambio rápido hace que las personas se vuelvan reactivas y en lo esencial se rindan, confiando en que las cosas que les sucedan habrán de ser buenas.Cuando se ha adquirido ese sentido de misión, se posee la esencia de la propia Proactividad. Estamos en posesión de los valores que dirigen nuestra vida, de la dirección básica en virtud de la cual establecemos nuestras metas a corto y largo plazo. Para escribir un enunciado de la misión personal tenemos que empezar en el centro de nuestro círculo de influencia, ese centro compuesto por nuestros paradigmas más básicos, la lente a través de la cual vemos el mundo. Es allí donde tomamos contacto con nuestra visión y nuestros valores.